SENSIBLE A LA INSENSIBILIDAD

SENSIBLE A LA INSENSIBILIDAD

POR MILAGROS MON

SI EN VOS YO NO CREO NADA. ¿CÓMO VOS VAS A CREER EN MÍ?

No se puede narrar lo inenarrable. No es posible ponerle palabras a la bronca, al dolor, a la tristeza, a la impotencia. No hay publicación de Facebook que tramite todo esto. Hay abrazos y cuerpos que se encuentran en plazas, en calles, y eso parece un poco refugio, un poco paz, un poco alivio, un poco algo que no es pura mierda.

Ya no confiamos. Sabemos que no podemos creer en este gobierno. Sabemos que las televisoras y radios hegemónicas, con sus cirqueros de turno, son un asco. Sabemos que el poder judicial es el último que va a hacer justicia. Pero creíamos, con convicción innegable, en el poder del colectivo. ¿Cómo hacer cuando ya ni siquiera se puede creer en gran parte de esta sociedad? ¿Cómo convivir con la indiferencia de un familiar, de un amigo? ¿Cómo explicar cuando no te quedan palabras? Que no le importe a Macri, a Bullrich, a Otranto, a Lanata… Que no le importe a tu jefe, al dueño de la multinacional, al gran terrateniente… Bueno, ya habíamos entendido eso. Pero ¿cómo hacer con la insensibilidad del que tenés al lado? ¿Cómo derribar ese muro?

¿Cómo se vuelve de la perdida de la empatía? ¿Cómo se hace un chiste sobre la desaparición de un pibe?  ¿Cómo se mete en la urna la boleta con la cara de una mina que nos hable de Walt Disney? ¿Cómo se publica una foto que dice “Bullrich te apoyamos”? ¿Cómo se abala el circo? Ya perdí el respeto por todos ustedes. Sin disculpas ni preámbulos. Ya no los soporto. Ya no les aguanto el odio. No tolero su comodidad de futón. Me cansé de buscar las mil vueltas para comprenderlos, interpelarlos, sensibilizarlos. Ya no me quiero tragar su veneno, su indiferencia, su hipocresía, su ser políticamente correctos al estilo del Moro, con un “todas las voces todas” que es siempre la misma voz, repitiendo exactamente las mismas mierdas. La voz del horror. No queremos más horror.

No tienen retorno. Así como les gusta decir del primer villero que ven por la pantalla que “está perdido” o que “no tiene cura”, ustedes no tienen vuelta atrás. Volver de la insensibilidad es un camino muy tortuoso que implica hacerse preguntas a una misma y ponerse de frente con la mierda propia. No están dispuestos a hacerlo. Están muy hashtag desayuno, muy indignación clasemediera, muy atados al cable de la tele. Está bien.

Mañana voy a volver a intentar desanudar ese cable, transformar la indignación en política, deconstruir sus discursos. Mañana voy a intentar interpelarlos, sentir empatía con ustedes, explicarles mis razones, construir juntos, pero no hoy. Hoy no.

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