FURIA TRAVA

FURIA TRAVA

POR LUZ AILÍN BÁEZ
FOTOGRAFíA POR FLORENCIA GUIMARAES

Orgullosa travesti, matancera, sobreviviente del sistema prostituyente que reivindica la identidad travesti en tiempos donde la colonización de lo trans intenta desaparecernos. Así se define Florencia Guimaraes García, activista trans que este año presentó la primera muestra fotográfica travesti y publicó un libro autobiográfico. Una nota para acercarnos a la comunicación contrahegemónica del furioso mundo trava.

Rememora un día en la escuela. Estaba en cuarto grado y su maestra le pidió que pasara al pizarrón a leer un poema.

-Guimaraes, ¡pase!
-No, profesora – respondió bajando la cabeza. Sabía que al pasar sus compañeros le dirían mariquita o trolo, como solían hacer.
-¿Qué sos, maricón, que no querés pasar? -replicó la docente, ante la negativa.

“Quebré en llanto, salí corriendo, pegue un portazo y mientras corría por el pasillo que me llevaba a la dirección a pedir auxilio, sentía cómo caían los vidrios rotos de la puerta”, cuenta hoy Florencia Agustina Guimaraes García. De pelo oscuro y ojos profundos, la referente de género de la corriente Lohana Berkins y militante del Partido Comunista recuerda aquellos días y su adolescencia como triste y violenta, “no por mí, sino por lo hostil del entorno que te reprime, se burla, te golpea”.

En 2006, un libro publicado por la editorial de las Madres de Plaza de Mayo sistematizó los datos relevados durante el año 2005 por la Asociación de Lucha por la Identidad Travesti y Transexual (Alitt). La gesta del nombre propio, el primer informe oficial en nuestro país, da cuenta de que más del 90% de las travestis, transgéneros y transexuales sufrieron y sufren sistemáticamente algún tipo de violencia en un abanico variopinto de ámbitos: dentro de la comisaría, por la calle, en la escuela, en el hospital, en un boliche, en el barrio, entre sus familiares, en los medios de transporte, en cualquier oficina pública.  La violencia ejercida sobre este colectivo va desde lo simbólico, la burla, la discriminación, hasta la agresión física y el abuso sexual.

NOMBRAR

Guimaraes (37) recuerda con angustia el día en que, tras estar un año estudiando maquillaje teatral en la Casa de la Cultura de La Matanza “para poder tener un futuro mejor y después de tanto esfuerzo” recibió un diploma sin nombre, sólo con apellido. “Cómo no había ley ellos pretendían poner ese nombre que yo no elegí. Mi amiga Lohana Berkins llamó, hizo un escándalo y lo máximo que se pudo lograr es que sólo pusieran mi apellido”. Insistencia invisibilizante- estatal y social- que se vale, entre otras cosas, del monopolio de nombrar e identificar.

La Ley de Identidad de Género de Argentina, sancionada el 9 de mayo de 2012​  fue un punto de inflexión: “El día que pude ir a hacer mi cambio registral de nombre, poder tener ese DNI que reflejaba mi identidad, que me daba fuerzas para poder volver al colegio y decir acá estoy, respeten mi nombre, volver a un hospital y no tener que mostrar un documento que hacía que se burlasen de mi.  Estoy inmensamente orgullosa de esta ley que a muchas nos cambió la vida”.

CLICK TRAVA

Buscando una alternativa de trabajo para salir de una vez por todas de la prostitución y con la ayuda de su compañero de vida- está casada con un excombatiente de Malvinas que conoció por amigos en común hace 17 años- Florencia llegó a los cursos de formación continua del Ministerio de la Nación.

“Fue algo muy express y sin salida laboral real pero fue el puntapié para mi inicio en la fotografía. De ahí pasé a estudiar la carrera en un centro de acá, de La Matanza. Lo que me llevó a meterme en la fotografía fue el descubrir, yendo a marchas, a otras compañeras travas que no fuesen Lohana (Berkins) o Diana (Sacayán) luchando por tantas causas que no son específicamente los reclamos de nuestro colectivo. Eso me rompió la cabeza porque yo estaba acostumbrada a vernos solamente en una esquina por las madrugadas. Ver compañeras de tantos partidos políticos y organizaciones me disparó el no querer dejar de retratarlas y mostrarle al mundo que nosotras somos grandes luchadoras, sujetas de cambio, sujetas políticas”, dice y agrega “me di cuenta que debía activar por los derechos que históricamente nos fueron quitados, que debía dejar la comodidad de mi casa- una vez que  pude salir del sistema prostituyente- y seguir los legados que nos dejaron nuestras compañeras Lohana Berkins y Diana Sacayan, una de las tantas travas de nuestro partido victima de un travesticidio”.

Desde ese momento y cámara en mano, Florencia se ha dedicado a militar la visibilización de sus compañeras- “desde mi ojo trava, feminista y abolicionista”, aclara.

-Hiciste la primera muestra de fotografía travesti del país: algunas fotos tienen un tono muy intimista, de la cotidianeidad. ¿Qué intentás comunicar sobre la realidad travesti?

-El fin es el de romper con esa mirada burlesca y estereotipada que hay de nosotras. Siempre somos retratadas en situación de prostitución y nunca se nos muestra más allá de eso. Por eso para mí es de total importancia mostrar otras aristas de mis compañeras, retratar lo cotidiano, las luchas, el carnaval: ese lugar histórico donde siempre fuimos bien recibidas, donde salíamos a mostrarnos, a reírnos, sabiendo que, por lo menos esa noche, volvíamos vivas a nuestras casas”.  Guimaraes busca, a través de sus fotografías, que se entienda que las travestis y trans pueden y tienen derecho a estar y ser en todos los espacios de la ciudadanía. “Intento mostrar lo que la hegemonía no muestra sobre nosotras. Como travesti feminista deseo romper con los estereotipos que caen sobre nuestra identidad para mostrar que además de ponernos las plumas también salimos a ponerle el cuerpo a la lucha por la igualdad de derechos.

En esa misma búsqueda nace, en 2016 y luego del fallecimiento de su referenta Lohana Berkins, Furia Trava Noticias. Sos una de las principales referentes de este medio. ¿Cuál es su finalidad?

 El rol de FTN es comunicar cuestiones que atraviesan a nuestro colectivo desde nuestra propia mirada y nuestra posición política. Ser nosotras quienes escribimos, analizamos y difundimos la información. Romper con esa tutela que siempre se ejerció sobre nosotras, calando nuestras voces travas, sudacas, feministas, abolicionistas y anti imperialistas. Furia Trava trasciende igualmente la plataforma virtual y trabaja territorialmente.

-Presentaste un libro: La Roy. Revolución de una trava. ¿Por qué deberíamos leerlo?

-Es el único libro escrito por una trava. Deberían leerlo para conocer un poco más en profundidad todo lo que atravesamos por atrevernos a ser, para poder reflexionar a través de la teoría de una travesti que se animó a escribir cuando siempre fueron otros quienes escribieron por nosotras, quienes nos interpretaron y nos tutelaron sin dejarnos ser protagonistas de nuestras propias historias.

 -¿Qué te interesa dejar a la sociedad como enseñanza con todo lo que hacés?
-Me interesa dejar en claro que nuestras muertes son evitables y que son responsabilidad de la sociedad y del estado abandónico y represor, que la prostitución no es una elección y que mata.

 

 

 

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